A MODO DE PRESENTACION

Ya esta. El sueño se cumplió. Dejare de escribir en las paredes, ahora tengo mi pagina propia. Soy un periodista de alma, que desde hace 40 años vive y se alimenta de noticias. Tenia 18 años cuando me recibieron en El Liberal de Santiago del Estero, el doctor Julio Cesar Castiglione, aquien le debo mucho de lo que soy me mando a estudiar dactilografia. Ahí estaba yo dando mis primeros pasos en periodismo al lado de grandes maestros como Noriega, Jimenez, Sayago. Gracias a El Liberal conocí el mundo. Viaje varias veces a Europa, Estados Unidos, la lejana Sudafrica y América del Sur, cubriendo las carreras del "Lole" Reutemann en la Formula 1. Después mi derrotero continuo en Capital Federal hasta recalar para siempre en Mar del Plata, donde nacieron tres de mis cinco hijos y conocí a Liliana, el gran amor de mi vida. Aquí fui Jefe de Redacción del diario El Atlántico y tuve el honor de trabajar junto a un enorme periodista, Oscar Gastiarena. De el aprendí mucho. Coqui sacaba noticias hasta de los edictos judiciales. Bueno a grandes rasgos ese soy yo. Que es Mileniomdq, una pagina en la web en donde encontraras de todo. Recuerdos, anedoctas, comentarios. Seré voz y oídos de mis amigos. Ante un hecho de injusticia muchas veces quisistes ser presidente para ir en persona al lugar y solucionar los temas. Eso tratare de ser yo. Una especie de justiciero ante las injusticias, valga el juego de palabra. No faltaran mis vivencias sobre mi pago, Visiten el lugar, estoy seguro que les gustara. Detrás de mis comentarios idiotas se esconde un gran ingenio.

sábado, 18 de julio de 2020

FERNANDEZ ACORRALADO POR CRISTINA

Por Ricardo Roa

Era de ver cómo Alberto Fernández le hablaba a la oposición en Olivos diciéndole lo que Máximo Kirchner, presente en el encuentro, quería escuchar. Los había invitado para dialogar y lo que hizo fue pasarles facturas. ¿Qué había pasado? Que Máximo había hablado primero y dijo: “Nosotros sí queremos el diálogo. El Gobierno anterior no nos llamó nunca”. El presidente terminó teniendo que hablarle al hijo de Cristina más que al resto. El dato informa como pocos la pesada semana que pasó Fernández, la peor en la convivencia con Cristina desde diciembre. Un día antes a Cristina le había bastado con un tuit para cuestionarle su intento de acercarse a los empresarios. Elogió y recomendó una nota de Página/12 que tachaba de inútil y contraproducente esa iniciativa. Cristina tiene varias Bonafinis. Hebe, la primera, usó la vía epistolar, léase una carta, para criticarle al Presidente que esa reunión con las cámaras empresarias más importantes significó mezclarse con “muchos de los que secuestraron a nuestros hijos e hijas”. Conclusión: con Fernández “nos vamos a pique”.
La abogada Graciana Peñafort del Senado, especie de Bonafini jurídica de Cristina, hizo una rara reivindicación de los montoneros con un confuso uso del plural: “...conste que no tuvimos miedo de discutirle al mismo Perón e irnos de la Plaza”. Perón echó a los montoneros en 1974. Si estuvo ahí, Peñafort oculta su edad o la disimula muy bien.
Salieron también De Vido y Grabois y hasta un ministro puesto por Cristina, Agustín Rossi, que pidió bancar a Fernández y lo que consiguió fue mutis por el foro. A Cristina le sobran voceros ruidosos y a Fernández le faltan. Debió hablarle en persona al bonafini periodístico Víctor Hugo Morales que había calificado de vergüenza el giro sobre la dictadura de Maduro. Fue porque el gobierno apoyó un nuevo y estremecedor informe de Bachelet sobre muertos y torturados en Venezuela, que parte del progresismo prefiere poner bajo la alfombra. En diciembre, Fernández no acompañó una denuncia similar. El cambio fue un guiño a Estados Unidos y un gesto de racionalidad en la política exterior.
El Presidente cambió de postura pero en sentido contrario con respecto al acuerdo con Irán. Había dicho que “el memorando (de Cristina) sólo buscó encubrir a los acusados” por el atentado a la AMIA, que lleva un cuarto de siglo impune. Ahora dice lo que dice Cristina: que fue para que los acusados iraníes pudieran ser interrogados por la justicia argentina. ¿Qué quiere decir ahora que antes no había dicho?: si alguien se equivocó, fue él y no la ex presidente, ahora vice.
La pregunta que todo el mundo se hace es si lo que acaba de ocurrir entre Fernández y Cristina es pasajero o habrá que acostumbrarse a eso como quien se acostumbra a convivir con el virus. Parece claro que Cristina puede aflojar pero no dejará de ser Cristina. “Si alguien quiere que deje de dialogar, no lo va a lograr”, dijo ayer Fernández como quien saca pecho. Pregunta: ¿A quién le habló? ¿A Cristina, a Bonafini, a Víctor Hugo? ¿O a quienes le piden que tome distancia de ellos?


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