A MODO DE PRESENTACION

Ya esta. El sueño se cumplió. Dejare de escribir en las paredes, ahora tengo mi pagina propia. Soy un periodista de alma, que desde hace 40 años vive y se alimenta de noticias. Tenia 18 años cuando me recibieron en El Liberal de Santiago del Estero, el doctor Julio Cesar Castiglione, aquien le debo mucho de lo que soy me mando a estudiar dactilografia. Ahí estaba yo dando mis primeros pasos en periodismo al lado de grandes maestros como Noriega, Jimenez, Sayago. Gracias a El Liberal conocí el mundo. Viaje varias veces a Europa, Estados Unidos, la lejana Sudafrica y América del Sur, cubriendo las carreras del "Lole" Reutemann en la Formula 1. Después mi derrotero continuo en Capital Federal hasta recalar para siempre en Mar del Plata, donde nacieron tres de mis cinco hijos y conocí a Liliana, el gran amor de mi vida. Aquí fui Jefe de Redacción del diario El Atlántico y tuve el honor de trabajar junto a un enorme periodista, Oscar Gastiarena. De el aprendí mucho. Coqui sacaba noticias hasta de los edictos judiciales. Bueno a grandes rasgos ese soy yo. Que es Mileniomdq, una pagina en la web en donde encontraras de todo. Recuerdos, anedoctas, comentarios. Seré voz y oídos de mis amigos. Ante un hecho de injusticia muchas veces quisistes ser presidente para ir en persona al lugar y solucionar los temas. Eso tratare de ser yo. Una especie de justiciero ante las injusticias, valga el juego de palabra. No faltaran mis vivencias sobre mi pago, Visiten el lugar, estoy seguro que les gustara. Detrás de mis comentarios idiotas se esconde un gran ingenio.

lunes, 24 de abril de 2023

ALBERTO ABAJO Y EL DRAMA QUE NO CESA


 Por Miguel Wiñazki

Mordiendo la basura, los mendicantes del día comen lo que pueden de noche. Tórrida o helada cada jornada alberga a los desheredados, manos sobre manos revolviendo sobras, mientras otros; jerarcas oficiales, miran desde sus atalayas el abismo, o ni siquiera observan. Llegan, se yerguen y parten luego como si no hubieran perpetrado daño alguno. Los desposeídos yacen aquí y allá. En las alturas también yertas pero insensibles según se ve, las tramas teatrales rebajan a Shakespeare y lo evocan desde el grotesco. Se fue Alberto, ya brotan candidatos de protagónicos sitiales que podrían ser catacumbas al final.

El viernes por la noche, éste cronista caminaba después de trabajar, por una esquina desguarnecida y una mujer enjuta, durmiendo en sobre cobijas levantó sus ojos y casi no tenía fuerzas para pedir una moneda. La pedía con los ojos.

¿Nadie mira esos ojos?

Si, muchos sí los observan y tratan de hacer cosas, pero otros ojos encorbatados están en otra cosa, campañas, vacías internas, vanidades y nulidades y eso, debe saberse, deriva en indignación masiva.

Con una partida del ring por Knock out técnico no se resuelve nada.

Gatuna y con las zarpas listas la miseria ya araña a millones. Muchos anudan furia sobre furia y salen a tamborilear en una protesta pública que aumenta y que va a seguir in crescendo.

Y en las torres de marfil, otros más, los menos pero con los pies dispuestos a la trepada, aguardan un puesto, un ascenso, o buscan botines y maravedíes aquí o allá. Los más pasivos hacen de la paciencia esperando la “·bendición” de las mieles de un cargo, un ejercicio de sumisión y de inescrupulosidad obedeciendo cualquier cosa.

Y aún así se diluyen.

El presidente seguirá yendo a la Rosada pero ya es un fantasma, insular y náufrago.

Ahora él, Alberto Fernandez renunció a lo que era su incomprensible proyecto de reelección.

¿Y la vicepresidente? Con tacones lejanos, se enfoca en Massa, dejándolo hacer.

¿Y ella entonces? ¿Qué decisión tomará?

El timón va a la deriva.

Algo profundo está concluyendo.

Curiosamente mientras anunciaba su renuncia Alberto Fernández aseguró que no tiene enemigos en el Frente de Todos. Sería más coherente que hubiera afirmado que no tiene amigos allí.

Gabriela Cerruti enunció luego de la renuncia: “Primero la Patria”.

En fin, no se observaría semejante desprendimiento por el país, que mira anonadado al desarmado ballet de la negligencia. La vocera nos explicó a todos por qué estamos padeciendo la inflación. Solo fue escuchada para burlarse de ese didactismo militante. 

Hay un giro, quizás un cambio profundo de régimen, del régimen K. que estaría todavía aferrado a los últimos restos de las mieles de choferes, y protocolos de la importancia ilusoria.

¿Cómo serán los días siguientes de Alberto Fernández en el “poder”?

El presidente que tiró la toalla de la reelección, comenzó su discurso citando a Néstor Kirchner, y aquellos momentos inaugurales parecerían estar tomando la última curva de una pista que se desguaza entre la corrupción histórica y la ineficiencia evidente.

Las hogueras de la danza K son fuegos que se apagan, ese es el diagnóstico, aunque nada es más peligroso que profetizar en la Argentina.

El peronismo convoca a un acto para el 25 de mayo, para exaltar otra vez a Néstor y a la Patria, y a Cristina también.

A los que desfallecen no les importa.

¿Qué será de esa mujer que interpeló a quien ésto escribe el viernes en esa esquina, y de tantos miles en situaciones análogas, y de tantísimos que padecen esta barbaridad de la inflación?

¿Qué será de nosotros?

Telúricos los gobernadores a la vez observan y deciden disociarse de las elecciones nacionales, manifestando en los hechos otra vez que la lealtad termina cuando el poder propio corre riesgos.

¿Y Axel Kicillof? ¿Dónde está? ¿Qué hará?

Estaría esperando órdenes de su devaluada jefa.

Típico de los verticalismos; se castra la propia voluntad, y se asume la sumisión del o de la jerarca que decide por el resto.

Se aguarda ahora como si fuera un oráculo, y eso explica también tantos dislates, la palabra deshilvanada siempre de Máximo Kirchner.

Todas las estrellas de la política son fugaces.

Todas ellas.

Lo que permanece es la inflación, la pobreza y la inseguridad.

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