A MODO DE PRESENTACION

Ya esta. El sueño se cumplió. Dejare de escribir en las paredes, ahora tengo mi pagina propia. Soy un periodista de alma, que desde hace 40 años vive y se alimenta de noticias. Tenia 18 años cuando me recibieron en El Liberal de Santiago del Estero, el doctor Julio Cesar Castiglione, aquien le debo mucho de lo que soy me mando a estudiar dactilografia. Ahí estaba yo dando mis primeros pasos en periodismo al lado de grandes maestros como Noriega, Jimenez, Sayago. Gracias a El Liberal conocí el mundo. Viaje varias veces a Europa, Estados Unidos, la lejana Sudafrica y América del Sur, cubriendo las carreras del "Lole" Reutemann en la Formula 1. Después mi derrotero continuo en Capital Federal hasta recalar para siempre en Mar del Plata, donde nacieron tres de mis cinco hijos y conocí a Liliana, el gran amor de mi vida. Aquí fui Jefe de Redacción del diario El Atlántico y tuve el honor de trabajar junto a un enorme periodista, Oscar Gastiarena. De el aprendí mucho. Coqui sacaba noticias hasta de los edictos judiciales. Bueno a grandes rasgos ese soy yo. Que es Mileniomdq, una pagina en la web en donde encontraras de todo. Recuerdos, anedoctas, comentarios. Seré voz y oídos de mis amigos. Ante un hecho de injusticia muchas veces quisistes ser presidente para ir en persona al lugar y solucionar los temas. Eso tratare de ser yo. Una especie de justiciero ante las injusticias, valga el juego de palabra. No faltaran mis vivencias sobre mi pago, Visiten el lugar, estoy seguro que les gustara. Detrás de mis comentarios idiotas se esconde un gran ingenio.

domingo, 30 de abril de 2023

LA MAGISTRAL CONTRADICCION DE CRISTINA


 Por Ricardo Roa

El operativo clamor fue el de Maratea, el de las magistrales colectas populares, no el de Cristina Kirchner, la de las contradicciones magistrales. Una síntesis inmejorable: el meme en que Fernández le pregunta a Massa (o al revés), ¿tenés el teléfono de Maratea? Talento, como se ve, no falta. ¿Y en la política, dónde está?. Es más divertido hablar de esto, que de lo otro tan viejo y tan calcado: inflación y dólar, las contradicciones de Cristina y las penurias del despintado Massa. Pero no queda otro remedio. A ver si en las próximas elecciones se encuentra mejor remedio. O si seguimos repitiendo, porque internas sobran, ideas no.

Esta corrida contra el dólar tiene tan poco de nuevo como las estrategias para pararla. Ni siquiera lo serían los aprietes a los empresarios que, según la confesión nada inocente de Pérsico, funcionario y jefe del Movimiento Evita, les pidió Massa, ministro mimado por el empresariado. Primero iban a controlar los precios los camioneros, después los piqueteros. Ahora, apriete.

Y acá entramos en las contradicciones magistrales, las de la vicepresidenta, que con el afantasmamiento de Fernández cada vez es más presidenta. Cerraron el centro de La Plata para que dirigentes y activistas, llevados en micros, como corresponde, llenaran el Teatro Argentino. Un acto del kirchnerismo y el peronismo bonaerense con escenografía y consigna única: que baje su autoproscripción imaginaria y acepte ser candidata. Pero no, nada de eso. Toda la movida fue para despotricar contra el Fondo y levantarle el precio a Milei, atacándolo con ardor. También, para avalar a Massa. Sergio, como ella lo llama. Le hubiera bastado con una hilera de tuits.

El Fondo y Milei son las dos grandes paradojas del cristinismo, que depende de que su enemigo maldito le adelante plata para sostenerse en el gobierno y de que Milei le robe muchos votos a Cambiemos.

Nadie sabe cuánto juntará Milei y si los disparates que dice terminarán por convertirlo en un bluff. Hay encuestas donde aparece cercano a Todos y a Juntos, que él llama Todos Juntos. Cristina le aumenta el precio atacándolo y al mismo tiempo olvidándose de Cambiemos, que es ningunearlo.

Incluso, fantasean con que la polarización lleve a Milei y ellos al balotaje. Y algo más: que el miedo a Milei sea mayor al que despiertan ellos y su desastrosa gestión de gobierno. Acudir al miedo puede ser un bumerán: el miedo ya está. Y es a la inflación/inseguridad, los compañeros de ruta K.

Ni el dólar, ni Independiente le impidieron a Cristina, pero le aguaron, las habituales autorreferencias a su superioridad política y jurídica, y ahora también de economista magistral. Otra berreteada: habla de lo que no sabe y hace como si supiera. Adaptó la historia para añadir un nuevo culpable: de aquí en adelante, el responsable de la inflación es el Fondo. Hasta mostró filminas infantiles, como las que usaba Fernández en la pandemia.

No sólo atrasa con sus ideas económicas : mandó un “no se hagan los rulos” a los militantes que reclamaban por su candidatura. ¿A qué rulos alude? ¿A los de los ruleros que hace largo rato dejaron de usarse? Otro viejazo: hablar de la circularidad argentina, esto es el imperturbable círculo vicioso de crisis y personajes. La escucharon incómodos los veteranos como Moreau, Heller, Espinosa, Baradel y Palazzo. Había unos cuantos más.

Cristina busca mantener la centralidad. También, la ambigüedad sobre su candidatura. A la oposición, en cambio, le sigue sobrando tanto candidato que si no fuera por el Bullrich versus Larreta (el orden es aleatorio) corre riesgo de desdibujarse con tan desalineada abundancia de ofrecidos.

La crisis obligó al Pro a forzar una foto de apuro como mensaje de unidad, que Larreta propuso y Macri aceptó. Podría haber algo más que eso: la decisión de ungir en la Ciudad a María Eugenia Vidal como candidata. Algo que se puede definir esta semana.

Los melones se acomodan en el camión con el camión andando. También pasa en la política, pero las velocidades son distintas. La crisis avanza a todo trapo mientras la política más bien parece ir para atrás. ¿Alguien se percata de que no estamos para tirar manteca al techo, por más manteca que estemos hechos?

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